El verano es temporada de Ternasco de Aragón

El verano nos invita a disfrutar de los amigos y de la familia. Muchas veces alrededor de una mesa, en la que no puede faltar el Ternasco. En Aragón es, sin duda, el rey de las barbacoas. Pero las barbacoas no están solas porque las calderetas también dan sabor a muchas fiestas populares y es que los pueblos de Aragón se llenan en agosto y es el momento de festejos, reuniones familiares… en definitiva, momento de celebrar. En ambos casos, nuestro cordero más conocido está presente con estas dos tradicionales preparaciones.

 

TERNASCO A LA BRASA

Las barbacoas es donde mejor y más nos gusta el Ternasco de Aragón. Una buena costillica recién asada a la parrilla sobre un pedazo de pan es un manjar irresistible en estos meses estivales. Además de las costillas, en la barbacoa podemos asar también unos “Collares” (rodajas de cuello chuleteado) muy jugosos pero más económicos que las costillas. Otra de las delicias más baratas son los “Churrasquitos” que, como su propio nombre indica, incita a “churrascarlos” a la brasa. En este caso son los palos del final de las costillas, adobados con un poco de especia de pincho moruno, listos para dorar a fuego vivo (sin que se quemen) y ¡para chuparnos los dedos!

 

Costillas a la brasa en la parrilla Costillas de Ternasco de Aragón a la brasa.

 

Tanto las Costillas, como los Collares, como los Churrasquitos, podemos bien comerlos solos o acompañarlos de otras carnes tipo panceta. También es muy habitual encontrarnos sobre las ascuas de las brasas, morcilla, longaniza y chorizo, lo que se conoce en algunos sitios de Aragón como “ensalada aragonesa” o “Mor-lon-cho”. Tradicionalmente la longaniza ha sido siempre de cerdo, pero desde hace unos años se puede encontrar también longaniza de Ternasco de Aragón, una forma original de disfrutar del embutido más consumido en la Comunidad.

Y ya para expertos braseros están los corderos enteros asados al espeto, pero eso lo contaré en el próximo post.

 

EN PEROLA, CALDERETA O RANCHO

¡Y no podemos olvidarnos de los benditos ranchos! Comida popular donde las haya y que en los días de verano es muy habitual en los festejos de los pueblos de Aragón. Durante el mes de agosto muchas de estas localidades duplican su población y, sin duda, el puente del 15 de agosto es cuando reciben mayor afluencia de gente. Un buen momento para reunirse familia, amigos o vecinos que sólo se ven en verano y comerse un tradicional plato de cuchara con Ternasco de Aragón.

La receta de un buen rancho es muy sencilla y aunque cada uno tiene la suya, ¡todas son las mejores! En Grupo Pastores ofrecemos, de hecho, varias opciones de puchero elaboradas in situ y servidas para fiestas o eventos a través de las Comidas Populares con Ternasco de Aragón. Porque un menú bien elaborado con ingredientes de primera siempre deja buen sabor de boca para coger fuerzas y continuar la fiesta.

 

nuestro equipo comidas populares El cocinero de nuestro equipo de Comidas Populares, José Luis, preparando un arroz con Ternasco de Aragón, borraja y cangrejos de río.

 

Una receta básica de rancho podría ser a base de cebolla y zanahorias cortadas a dados, falda chuleteada o collares de Ternasco de Aragón, todo ello salteado en una perola o “rancho” con una buena chorrada de Aceite de Oliva Virgen Extra, unos ajos y buen pimentón, que incluso hay a quien le gusta que sea picante. Si le echas panceta y chorizo, el guiso ya lleva buena carga de fundamento.

Todo esto se flambearía con un poco de brandy y se le añadiría agua, sal y unas hierbas, normalmente tomillo y laurel. Se deja cocer unos 25 minutos y cuando empieza a reblandecerse la carne, se añaden patatas a trozos y se deja un rato más. Seguidamente echamos unos puñados de arroz que engrosen el guiso. Unos veinte minutos después, y estando pendiente de que no se quede seco, el rancho estará listo para degustarlo y sabéis muchos de vosotros mejor que yo, que este guiso de origen humilde, es uno de los platos más ricos y tradicionales que tenemos en nuestra tierra.

De manera más protagonista o de manera más humilde, vemos que nuestro Ternasco de Aragón está presente en muchas de las elaboraciones con las que celebramos un día de fiesta. Esos largos veranos en el pueblo son recuerdos de niño que se quedan grabados en la retina para siempre y las fiestas populares siempre son motivo para reencuentros y desconexión del estrés y el ritmo frenético. Así que viene bien, parar, sentarse alrededor de una mesa con los tuyos y degustar sin prisas nuestros productos de la tierra hechos con mimo, esfuerzo y mucha dedicación.

¡Felices fiestas en los pueblos de Aragón!

 

¿Tienes alguna consulta? Escríbeme y te ayudaré a resolver cualquier duda que te surja.

Dejar un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario.
Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies