Receta de mollejas de cordero al ajillo

Qué son las mollejas de cordero

Antes de comenzar a prepararlas, vamos a conocer un poco más sobre las mollejas (lechecillas en Aragón). Son unas glándulas que están situadas en varios puntos del cordero, aunque la principal y más común es la que se encuentra en el pecho del cordero, que en animales adultos desaparece.

Ampliamente valoradas por los amantes de la casquería, bien cocinadas resultan suaves y tiernas. Es importante que las compremos bien frescas, de esta forma su sabor es mucho mejor.

Además, son fuente de proteínas, fósforo y magnesio.

cocinar

Preparación de las mollejas de cordero

Lo primero que hay que hacer para cocinar las mollejas es limpiarlas bien. Depende de dónde las compremos, estarán prácticamente para cocinarlas directamente o tendremos que limpiarlas un poco más.

Cómo limpiar las mollejas de cordero

Para ello las pondremos en abundante agua fría y las refrigeraremos durante al menos un par de horas. De esta forma soltarán los restos de sangre que puedan tener.

Además, puede que las mollejas tengan algún nervio y una fina tela alrededor, que tendremos que quitar sin mayor dificultad.

Una vez hecho esto, las lavamos y las escurrimos muy bien.

Como hacer mollejas de cordero con ajo y perejil

En primer lugar, vamos a preparar una picada con ajo, perejil y aceite de oliva. Para ello, introduciremos en un mortero los tres dientes de ajo junto con una pizca de sal. Los machacamos hasta que prácticamente se deshagan, punto en el cual añadiremos una cucharada de perejil picado. Guardaremos un poco de perejil para la decoración. Seguimos triturando hasta obtener una pasta homogénea, añadimos un chorro de aceite de oliva, mezclamos y reservamos.

Una vez lista la picada, procederemos a cocinar las mollejas, para lo que calentaremos una sartén a fuego medio-alto y añadiremos las mollejas sin nada de aceite. De esta forma no nos salpicarán. Las cocinamos con cuidado de que no se quemen y, una vez estén doradas y hayan perdido parte de su agua, añadimos la picada de ajo, perejil y aceite. Las cocinamos unos 3 o 4 minutos más para que las mollejas de cordero cojan bien el sabor del majado. Si no nos caben todas las mollejas en una misma sartén, haremos el proceso en dos veces, pero añadiendo la mitad del majado en cada tanda.

Una vez listas todas las mollejas, las servimos en un plato y ¡a comer! Un acompañamiento clásico son las patatas fritas, que podemos ir preparando paralelamente a las mollejas. También se sirven con un huevo revuelto.

Otra forma de presentación es en bocadillo. Simplemente hay que poner las mollejas de cordero en el pan, bien solas o bien acompañadas de la guarnición que elijamos, como pimiento verde, cebolla caramelizada…


Autor: Paula Durán

Cocinar para comer es un necesidad, en mi caso el mejor gimnasio mental en el que desestresarme. Amante de la cocina tradicional e internacional y sobre todo del ternasco de Aragón.

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