La oveja maellana lucha por su supervivencia

La oveja maellana es una raza autóctona en peligro de extinción que debe su nombre a la localidad zaragozana de Maella. Ha sido recientemente reconocida como raza productora de Ternasco de Aragón, gracias al impulso de la Asociación de Ganaderos de la Raza Maellana (ARAMA) que está siendo clave para su recuperación. Existen 14 ganaderías con más de 7.000 cabezas de esta raza, y más del 90% de esos animales se crían en Aragón. Su reserva genética, su perfecta adaptación al medio y su buena aptitud para la producción de carne son razones más que suficientes para su conservación.

El ganadero y presidente de la Asociación de Ganaderos de la Raza Maellana (ARAMA), José Cases Lorente, ha dedicado su vida a las ovejas de raza maellana. “Llevo más de 20 años pastoreando esta raza ovina y siempre me ha gustado por el tipo de oveja que es, es una oveja grande que cuenta con una buena producción con partos dobles, aunque necesita mucho alimento porque tiene más cuerpo que otras razas como la rasa aragonesa o la ojinegra”.

Sus productores reciben una ayuda por la cría de una raza en peligro de extinción pero no es suficiente. José lanza una llamada de atención a las administraciones públicas: “En 8 o 10 años no seguiremos los que estamos como no apoyen más la ganadería de ovino”. Insiste en que el respaldo debe ser mayor.


ARAMA José Cases

El ganadero y presidente de ARAMA, José Cases Lorente, con su rebaño, principalmente, de raza maellana en Alcañiz (Teruel).

Su rebaño, con 900 ovejas Maellanas y algunas montañesas, pastorea por los campos de Alcañiz, un municipio turolense ubicado en la comarca del Bajo Aragón. “Todos los días suelto a los animales, como mínimo se pasan 10 horas en el monte”. En ese tiempo hacen “una labor de limpieza de los campos y bosques imprescindible para la prevención de incendios”. Para José es un motivo más, nada desdeñable, para que los diferentes gobiernos apoyen con firmeza estas razas autóctonas de ganado.

 

¿Sabías que existen 34 razas de ovejas en peligro de extinción en España?

Son razas autóctonas cada una de ellas originaria de una zona geográfica concreta. A largo del siglo pasado muchas especies autóctonas de ganado fueron desplazadas por otras importadas debido a su supuesta mayor productividad. Sin embargo, no debemos olvidar que las razas autóctonas se adaptan al clima y al terreno en el que han pastado desde sus orígenes. Consiguen transformar escasos recursos naturales en alimentos de origen y calidad diferenciada, como el Ternasco de Aragón en el caso de la raza Maellana.

 


ovejas maellanasRebaño de ovejas de raza Maellana.

Y no solo eso, sino que también juegan un papel decisivo en la conservación y preservación del medio natural. Normalmente las razas autóctonas se crían en extensivo y la presencia de ganado en el monte constituye una forma sostenible y eficaz para la prevención de incendios forestales.

 

La ansotana y la maellana son aptas para el Ternasco de Aragón

El objetivo principal y, casi único, de la raza maellana es la producción de carne. Por eso, es importante resaltar que el año pasado tanto la raza ovina maellana como la ansotana fueron reconocidas oficialmente por la Unión Europea como razas productoras de Ternasco de Aragón con el sello certificador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP).

La solicitud de su inclusión se basaba en que el sistema de producción de dichas razas es el mismo que el de las especies ya incluidas: raza rasa aragonesa, ojinegra de Teruel y roya bilbilitana; y además ambas ya habían formado parte del sello en el pasado. Las gestiones para conseguir este reconocimiento han durado años por parte de nuestra representación como Cooperativas Agro Alimentarias de España.

 

¿Te atreves a diferenciar a la raza ovina maellana?

La raza de oveja maellana es una de esas razas en peligro de extinción con la peculiaridad, además, de que durante muchos años ha sido considerada como una variedad de la raza rasa aragonesa, predominante en nuestra Comunidad Autónoma. Sin embargo, aunque su origen ancestral sea común para ambas razas, diversos estudios han corroborado sus diferencias morfológicas y genéticas, y a partir del año 1997 fue considerada como una raza independiente.

Su ubicación geográfica se sitúa entre las provincias de Zaragoza, Teruel y Tarragona, más concretamente en las Comarcas del Bajo Aragón, del Bajo Aragón-Caspe, del Matarraña y de la Terra Alta. Es el municipio zaragozano de Maella el que da su nombre a la raza por ser tradicionalmente el entorno donde se ha criado y comercializado este tipo de oveja.

Su rasgo más destacado es su cabeza grande, sin lana y con un perfil fronto-nasal ultra convexo, es decir, muy curvado hacia el exterior. Le acompaña un cuello largo del que casi siempre cuelgan mamellas (también conocidas como pendientes).

Otra de las características que le distinguen de otras razas ovinas es su vellon reducido, es decir, poseen poca lana sobre todo en la cabeza, cuello, vientre y extremidades. Además, la oveja maellana suele ser de talla elevada y con extremidades alargadas. Los animales de ambos sexos carecen de cuernos.


Perfil raza maellana

El perfil ultra convexo de la cabeza de la oveja maellana.

Cabe destacar que es una raza plenamente adaptada al pastoreo de las zonas arbustivas de la zona por su preponderante carácter ramoneador, es decir, que se alimenta de una gran diversidad de especies vegetales, por encima de otras razas autóctonas como la rasa aragonesa o la ojinegra.

Además, soporta muy bien los fuertes cambios ambientales, tanto el calor extremo en verano como las fuertes bajadas de temperaturas en invierno, sobre todo durante las largas temporadas de nieblas.

 

Una labor de recuperación gracias a la Asociación de Ganaderos de la Raza Maellana (ARAMA)

Ganaderos del Bajo Aragón Histórico iniciaron la defensa de esta raza con la creación de la Asociación de Ganaderos de la raza Maellana (ARAMA). Su objetivo no fue otro más que llevar a cabo una labor de conservación y de mejora de la pureza de la raza con el fin de mantener su buena adaptación al medio mejorando sus características productivas.

En el año 1997 fue incluida en  el Catálogo  Oficial  de  Razas  de  Ganado  de  España, dentro  del  grupo  de  Razas  Autóctonas  de Protección  Especial y, en  el  año  2001,  se  creó  el  Libro Genealógico de  la  raza.

Actualmente, en el año 2018, según los datos ofrecidos por ARAMA, en el Libro Genealógico están inscritos 14 ganaderos con un censo total de 7.050 animales, casi el 91% en Aragón y el resto en Cataluña.  Sus rebaños pastan los campos de los pueblos de Maella, Caspe, Alcañiz, Fabara, Valdetormo y Arnes. Tres de los ganaderos con rebaños de raza maellana son socios de Oviaragón (Grupo Pastores).

 

Mirar a los ojos a las razas autóctonas: Proyecto Bestiarium

También nos encontramos con iniciativas que respaldan a las razas autóctonas de ganado poniéndoles cara. ¡Y bien guapa sale nuestra oveja maellana! Hablamos del proyecto fotográfico Bestiarium, obra de José Barea, que nos permite mirar a los ojos a estos animales para darnos cuenta así de lo importante que son estas razas en el mantenimiento de nuestro patrimonio rural.


Bestiarium José Barea

Fotografía de la raza Maellana en el proyecto Bestiarium. 

Esta impresionante exposición ya ha recorrido buena parte de la geografía española. Su próxima parada será en el Museo de las Ciencias de Valladolid, del 10  de octubre al 24 de marzo, con un programa didáctico para escolares de la provincia. Entre las instantáneas de José Barea también encontramos un magnífico retrato de la oveja de raza ansotana, así como otro tipo de animales autóctonos como vacas, caballos, perros, etc.

 

Por todo esto, ¿no crees que merece la pena seguir luchando por la conservación de las razas autóctonas?

 

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