Amor por las ovejas en Sancho Abarca

En Sancho Abarca hace 8 años que cerraron las escuelas. Desde entonces ya casi no hay niños que den vida al pueblo. Y es que, para el futuro de cualquier pueblo, y más para uno de 220 habitantes, es imprescindible que haya niños que garanticen que dentro de unos años siga habiendo gente en sus calles.
El cierre de las escuelas afectó mucho al pueblo. Cerraron y los niños, que son los que dan la vida al pueblo, ya no están”. Se lamenta Ivan Conde, ganadero de ovino y socio de Oviaragón con 430 ovejas de Rasa Aragonesa. Iván es la segunda generación de una familia de ganaderos con más de 20 años de dedicación al oficio.

 

Sancho Abarca es una pedanía que se encuentra situada en el término municipal de Tauste, a los pies de la Bardena Negra, conocida así por el color oscuro que dan los abundantes pinos carrascos de la zona, y que es la parte sur de las Bardenas Reales.

De las ovejas y los tres lotes de tierra, como llaman en Sancho Abarca a las parcelas, se encarga Iván de 33 años y pastor desde los 16, pero su padre Gabriel, ya jubilado, le echa una mano en lo que puede, y su madre, Mariángeles, es la titular de la explotación.

Sancho Abarca

Plaza de Sancho Abarca. Foto: Wikipedia

“Lo que más me gusta de ser pastor es que vivo muy tranquilo y al aire libre, la ciudad no es para mí. De hecho creo que aunque no fuera pastor viviría en el campo. Cuando voy a Zaragoza estoy deseando volver al pueblo”.De Oviaragon – Grupo Pastores lo que más le gusta es la seguridad que la damos en la venta del cordero. Se asegura que cada cordero va a tener salida y a un precio justo para lo que es el mercado.

Y eso que la forma en la que cuida y da de comer a sus ovejas no es sencilla, ya que siempre que el tiempo lo permite las saca a comer al campo. Comen alfalfa, trigo, cebada, maíz, festuca, raigrás (estas dos últimas se cultivan para forraje), y cuando no hay mucha hierba, apoya su alimentación con pienso de Oviaragón.

De esta forma no solo la calidad de los corderos es mucho mayor, ya que su alimentación es completamente natural, sino que ayuda en la fertilización de la tierra por la que pasa el ganado y, además, limpia de maleza el terreno, que es clave en la prevención de incendios.

 

Ya casi nadie trabaja en el pueblo

Casi nadie trabaja ya en el pueblo, algunos agricultores, el del bar y solamente otros dos ganaderos de ovino: Adrián y Rodrigo, éste último también socio de Oviaragón. Los pocos que siguen como agricultores llevan las tierras que han heredado de los primeros colonos, pero la mayoría las ha vendido o las arrienda a otras personas.

Nos cuenta Iván que en verano el pueblo gana algo de vida, “cuando abren las piscinas hay más gente en el pueblo, y la gente de aquí sale más, ya que quien se encarga del bar de las piscinas lo lleva muy bien, hace actividades y da comidas y cenas muy buenas a buen precio, viniendo gente incluso de los pueblos de alrededor, como Tauste y Santa Engracia”.

Ahora han vuelto a tener bar, ya que Eduardo, que es quien se encarga del bar de las piscinas en verano, ha cogido el bar de la plaza tras un año cerrado.

Iván dentro de unos años se sigue viendo como pastor de ovejas. “Si no pasa nada fuera de lo normal, me gustaría seguir siendo pastor durante mucho tiempo”.

 

El Santuario de Sancho Abarca y unas vistas privilegiadas

Muy cerca de donde pastan las ovejas de Iván se encuentra uno de los lugares más bonitos de las Cinco Villas, el Santuario de Sancho Abarca. Se trata de un cabezo en el que hay una hospedería, un restaurante, una iglesia del S. XVII y varias viviendas particulares.

Santuario de Sancho Abarca

Vistas desde el Santuario de Sancho Abarca. Foto: Biquipedia

Su altura (630 metros) ofrece unas impresionantes vistas sobre la parte meridional de las Bardenas y gran parte de la Vega del Ebro. Se pueden realizar múltiples actividades, como excursiones a pie o en bicicleta, la posibilidad de ver en su hábitat natural a zorros, tejones, alimoches, gavilanes y águilas culebreras y, como no, de disfrutar de la rica gastronomía local.

2 Comentarios

  1. sara franca royo-Reply
    26 abril, 2019 at 5:07 am

    Me gustaría que Sancho Abarca no se quedara despoblado, ya que es un pueblo tranquilo ,sin estrés bonito. Desde aquí invito a familias a que se
    animen a venir a vivir aquí.

    • 29 abril, 2019 at 9:32 am

      Ningún pueblo debería quedarse nunca despoblado. La calidad de vida en los pueblos es muy alta.

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